|
Si no sabes el total de tu inventario de trabajo actual, no estarás
plenamente conciente de lo que no
puedes hacer. Tu integridad tenderá a incubar compromisos que se
traducirán en cosas por hacer
hasta el infinito. Cuando concientemente registras todos tus
compromisos, la misma integridad te
forzará a que "discrimines" y digas NO porque
cuentas con información relevante a la mano,
respecto de tus posibilidades. Por ejemplo, si tienes tu vida llena
de cosas por leer repartidas en
todas partes, el problema empeorará. Júntalas todas en un solo
lugar y te encontrarás arrojando
o reciclando mucho más material de lectura después de haberle
echado el vistazo de 2 minutos.
CITAS
"Afortunado, en verdad, es el hombre que toma la justa y exacta
medida de sí mismo y mantiene el
equilibrio entre lo que puede adquirir y lo que va a poder
usar". - Peter Mere Latham
"Además del noble arte de hacer las cosas, existe el noble
arte de dejarlas sin hacer. La sabiduría
de la vida consiste en eliminar lo que no sea esencial". - Lin
Yutang
PARA PENSARLO...
"CUANDO EL CENTRO ES EL BORDE"
Un tópico perenne en mi mundo de investigar y capacitar en el arte
marcial del trabajo: ¿Cuál es
la combinación ideal entre libertad y estructura?. ¿Cuándo se es
organizado, demasiado organizado,
controlado, demasiado controlador o constructivo constrictor? Por
otra parte, ¿cuándo el ser
liviano se torna en desatado, cuándo el ser abierto se torna
exhaustante, despreocupado en
descontrolado?
Estamos acondicionados a creer que las líneas divisorias nos
limitan, nos restringen. (¡No me
ahogues!) Pero también se nos ha enseñado que para hacer algo que
necesitamos hacer,
precisamos presionar y trabajar duro para obtener el resultado. (En
otras palabras hay que
morder algo de polvo.)
¿Cuál es la mejor forma de hacerlo?
Esto ya no es mera conjetura teórica o filosófica.
Cuando a diario recibes 400 correos electrónicos, 100 mensajes
telefónicos y 50 interrupciones
inesperadas, tienes que hacer frente al dilema de libertad versus
estructura.
Los adictos a la libertad se frustran y perturban por el mero hecho
de que haya cantidad y naturaleza
tal de cosas que hacer y, gustosos, las ignorarían olímpicamente;
excepto las interesantes, fáciles,
creativas y divertidas.) Los monstruos del control y el orden tienen
reglas, agentes y carpetas dentro
de carpetas dentro de carpetas para cada detallito y todos los
subsecuentes "por si acaso". Quizás, lo
anterior limite el alcance de la vida del monstruo de control,
porque no vaya a ser que con un enfoque
más amplio y alto, se les vengan encima más cosas que hacer.
Todos nos podemos identificar con ambas partes.
Nos interesa tener el control pero sin estar constreñidos. El
problema proviene de la connotación
negativa (y experiencia de hecho) que con frecuencia acompaña a la
idea de "controlar" que es
restrictiva y constrictiva, como a los prisioneros que se les
mantiene en una cárcel.
Hay, sin embargo, una manera de cosechar los beneficios de ambas
caras de la moneda. Se trata
de jugar el juego con dos movimientos básicos: concentración y
cooperación.
Estos dos vectores aunados brindan la libertad que queremos y la
estructura que necesitamos para
maximizar nuestra efectividad. La concentración es la clave del
poder, en la física y en la vida; y
la cooperación es el lubricante para el correr eficiente de dicha
energía. Los mejores atletas
son ejemplo maravilloso de esto. Están súper, archi, requete
enfocados y ponen una atención
extraordinaria a las realidades de su entorno y como manejarse
dentro de ellas para sacarles
provecho.
Para poder terminar tu correo electrónico, tienes que concentrarte.
¿Qué estás haciendo y cómo es
relevante cada comunicación con ello? Y tienes que cooperar. Los
correos electrónicos están ahí. Los
has creado o al menos has permitido y tienes que crear una
estrategia y proceso para lidiar con
ellos. Una cara de la moneda sirve a la otra.
Tienes que cooperar contigo mismo y tu mundo para poder trascender
la resistencia y distracción, de
manera que puedas concentrarte. Y tienes que concentrarte para
aclarar la naturaleza de las cosas
y cómo involucrarte en ellas de manera cooperadora.
Lidiar de manera elegante con las "cosas" de tu vida y
trabajo exige un enfoque riguroso en lo que
estás haciendo y un alto grado de aceptación y conciencia de todos
los detalles de tu mundo que
has creado. Puede sonar fácil, pero es menuda tarea poder
mantenerse conciente acerca de lo que
se está haciendo, saber cuándo se compromete uno, identificar
todas las cosas a las cuales te has
comprometido y cooperar con aquello que no está llevándose a
cabo... para que puedas concentrarte
totalmente en lo que ES.
"Tenemos que evitar dos errores complementarios: por un lado,
que el mundo tiene una estructura
única, intrínseca, preexistente que espera que nosotros le
captemos; por otro lado que el mundo
está en un caos total. El primer error lo comete el estudiante que
se maravilla de cómo los
astrónomos pudieron encontrar los verdaderos nombres de
constelaciones distantes. El segundo lo
hizo Lewis Carrol ("Alicia en el país de las maravillas")
cuyo personaje, Walrus, agrupaba barcos
con zapatos y cera y repollos con reyes". - Rubén Abel
SUGERENCIA
Suelo viajar con más de una pieza electrónica que requiere de
cargar baterías y la mayoría de las
habitaciones de hotel tienen una cantidad limitada de enchufes. Así
que traigo conmigo una
extensión, en la misma bolsa donde traigo los cargadores, para
poder enchufar 3 a la vez. Trata
de que todo quede conectado de manera que quepan y no se invadan.
(Puesto que mi laptop
tiene enchufe "trifásico", le corto a la extensión el plástico
en el receptáculo, para no tener que
comprar una extensión trifásica más grande que hará más
"bulto".)
|
"Copyright 1999, David
Allen & Company.Todos los derechos reservados".
David Allen & Co. 1674 McNell Road Ojai, California 93023
(805) 646-8432. |
|
|
|